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Uniformes Penitenciarios Españoles I

Fotografía cortesía de Vicente Toledo.

  • Jefe de prisión de tercera clase con uniforme de verano según instrucciones de 1918 (1922)

Gorra de plato de piqué blanco con visera de charol negro, barboquejo dorado y en el aro el emblema del Cuerpo bajo corona real y las insignias de su cargo, una serreta y un cordón bordados. Guerrera gris y un cordón bordados. Guerrera gris verdoso con una hilera de botones y cuello recto con carteras negras sobre las que lleva el emblema del Cuerpo. Hombreras sobrepuestas, dos bolsillos con solapa y botón y en las vueltas de las mangas una cartera negra con tres botones. Pantalón igual que la guerrera y zapatos. Lleva una espada de ceñir modelo 1899.

 

 

Podríamos considerar la Ordenanza General de los Presidios del Reino de 14 de abril de 1834, como la primera disposición legal en la que se regula el vestuario de los ayudantes y oficiales que componían el Cuerpo de Prisiones del Reino de España.

EI vestuario de los presidiarios se componía de chaqueta, pantalón, gorro de paño, dos camisas y alpargatas. El de los cabos de vara era igual con la divisa de dos galones de estambre encarnado en el brazo derecho. El de los capataces consistía en una casaca corta de paño azul turquí, ajustada por delante desde el cuello a la cintura, sin solapa, con una hilera de botones dorados; vuelta, forro y cuello del mismo color, pantalón ancho del mismo paño, corbatín y medios botines negros, un par de zapatos, dos camisas, y sombrero redondo de copa alta con escarapela española redonda colocada al frente junto al borde superior de la copa, y prendida en el centro sin presilla con un botón dorado. Su armamento se reducía a un sable corto de hoja recta «para que sin dejar de ser arma útil de ataque y defensa pueda servir para castigar sin riesgo».

En la práctica, el anterior reglamento y otras normas posteriores, tuvieron escaso cumplimiento, excepto en las grandes prisiones celulares, siendo una de las principales causas para ello, el escaso sueldo de la mayor parte de los Funcionarios y el gasto que suponía la adquisición del uniforme.

La real orden de 19 de febrero de 1898 dispone el uso de uniforme y armamento de los Funcionarios de la prisión celular de Madrid según el proyecto de 19 de diciembre anterior, con algunas modificaciones. Los empleados de la sección administrativa y de la de enseñanza usarían un uniforme consistente en gorra, guerrera, levita, pantalón y capote. Los médicos, como distintivo llevarían al prestar servicio, una gorra con las insignias que se describen. El capellán, siempre que concurriera al Establecimiento, usaría el traje talar, sin insignia ni distintivo.

El uniforme, insignias y armamento quedaron descritos como sigue:

Gorra, similar a la de los oficiales de Marina, con un emblema que lleva en el centro las iniciales «C. P.» enlazadas, entre palmas, la corona real en el frente y en la parte superior. Guerrera, negra, con las iniciales «C. P.» entre palmas, en los dos lados del cuello; dos hileras de siete botones cada una en la parte anterior, y dos carteras con tres botones (cada una) en la parte posterior e inferior. Pantalón negro, sin franja ni vivos. Botas negras, de becerro.

Los Funcionarios nombrados por real orden (los de categoría de director o administrador), podían usar también una levita con cinco botones en la parte anterior, y dos en la posterior, y en la unión de los faldones al cuerpo de la prenda; debiendo además llevar, en este último caso, camisa blanca con cuello alto, corbata negra de lazo y chaleco sin cuello y con una hilera de seis botones. Como prenda de abrigo, usarían capote negro, con iguales distintivos y con cuello vuelto de terciopelo negro.

Todos los botones eran dorados llevando en el centro las letras «C. P.», enlazadas, y sobre ellas la corona real.

GORRA DE PLATA. Oficial de 3A clase

FIG. 1. BOTÓN «Establecimientos Penales» (1874-1885).

FIG. 2. BOTÓN «Presidio del Reino» (1834-1844).

FIG. 3. BOTÓN «C.P.» (¿1898-1931?).

EI director, el subjefe y el administrador, como insignia, un bordado de oro en la gorra de la forma y dimensiones de los señalados para los jefes de negociado de la administración civil; y además tres cordones dorados debajo del bordado, el director; dos, el subjefe, y uno, el administrador. Los ayudantes una serreta de cinco hilos delgados, y debajo de ella tres cordones los de primera; dos, los de segunda, y uno, los de tercera. Los vigilantes sólo tres cordones. Las mismas insignias de la gorra se llevarían en las hombreras de las prendas, en sentido perpendicular a la costura.

Las prendas e insignias de los maestros, así como su colocación, eran iguales, dentro de sus respectivas categorías, a las señaladas para los demás Funcionarios, a excepción del médico del departamento carcelario que usará serreta de cinco hilos gruesos y debajo de ella un cordón igual a los ya señalados. El fondo de las insignias era negro para la sección administrativa, grosella para la sanitaria y azul para la de enseñanza.

El director usaba también bastón, como signo de autoridad, con puño dorado y bellotas oro y azul.

Respecto a las armas, el director, subjefe, administrador, ayudantes y vigilantes, usaron revólver reglamentario y los tres primeros, además, espadín; los ayudantes, espada, y los vigilantes, sable corto y plano. Las empuñaduras y conteras de estas armas eran doradas. Las fundas, vainas y cinturones de piel de becerro negra.

Todo lo anterior se repite en la Instrucción para el uso de uniforme y armamento de los empleados de Establecimientos penales y cárceles correccionales de 21 de abril de 1899. No obstante, se señalan los siguientes nuevos aspectos o ampliaciones:

Los empleados de la colonia penitenciaria de Ceuta debían usar las prendas de paño gris.

Los médicos, la gorra con bordado de oro sobre fondo grosella y debajo del bordado, tres cordones dorados los de primera clase, dos los de segunda y uno los de tercera. Los practicantes similar gorra, llevando de insignia una serreta de cinco hilos delgados sobre fondo de igual color grosella.

Los maestros de instrucción primaria usarán, la gorra de igual forma y emblema, con una serreta de cinco hilos delgados, y debajo de ella tres cordones los de primera, dos los de segunda y uno los de tercera, todo ello sobre fondo de color azul.

Los capellanes en los hábitos, a la altura del pecho, en el lado izquierdo, habrían de llevar una cruz morada, de cuatro brazos iguales, sencilla para los de tercera clase, con orla de palmas plateadas para los de segunda, y con orla dorada para los de primera.

Todos los empleados de sección administrativa en los actos del servicio, debían revolver reglamentario. Los directores, administradores y ayudantes, además una espada como la de los oficiales de Guardia Civil. Los vigilantes un sable similar al de los individuos de infantería de dicho Instituto.

Las siguientes instrucciones, de 13 de abril de 1918, determinan el uso obligatorio del uniforme para los empleados de la sección técnica facultativa. Es obligatorio en los mismos actos el uso de la gorra para los médicos y maestros, así como de la insignia para los capellanes.

El uniforme de invierno es de paño negro y se compone de gorra, guerrera y pantalón. La gorra es de las llamadas de plato con visera de charol llevando como distintivo en su frente un bordado en oro compuesto de dos ramas, una de palma y otra de hojas de carrasca, formando ambas semicírculo abierto por la parte superior, en el centro van las letras <<C, P,>> y encima de éstas lleva bordada en relieve la corona real. La guerrera es cruzada, de cuello alto, con dos hileras de botones y dos carteras de tres picos en la parte inferior de la espalda, en la parte superior del cuello y ambos lados del mismo lleva un bordado semejante al de la gorra, pero sin corona en la parte superior. El pantalón es negro sin franja ni vivo alguno.

El uniforme de verano es de algodón, hilo o lanilla de color gris verdoso. La gorra es de piqué blanco con visera de charol. La guerrera es de igual forma que la de invierno, diferenciándose en llevar una sola fila de botones, no tener carteras en la parte inferior de la espalda y llevar en las vueltas de las mangas una cartera de paño negro de tres picos y otra pequeña a los lados del cuello con el emblema. El pantalón de igual forma que el de invierno.

  • (Agosto de 1925).

Uniforme gris verdoso. Gorra de plato con barboquejo dorado que lleva en el centro del cinturón el emblema del Cuerpo con corona real al frente y en la parte superior. La guerrera es similar a la aprobada para el Ejército en junio de 1922. Abierta con solapas, se abrocha con una fila de cuatro botones. Dos bolsillos superpuestos en el pecho y otros dos en los faldones, todos cerrados con cartera y botón pequeño. Mangas rectas con vueltas terminadas en ángulo. Hombreras del mismo tejido sujetas por un botón pequeño con las insignias. En el cuello, bordado en oro el emblema del Cuerpo. Camisa blanca corbata negra. Pantalón recto. Espada de ceñir modelo 1899.

Fotografía: cortesía de Vicente Toledo.

Divisas

Las insignias se colocan en el cinturón de la gorra y en las hombreras, bordadas tejidas en hilo de oro, y eran las siguientes:

  • 1 INSPECTORES: bordado de 32 mm de ancho, formado por hojas de palma, carrasca y laurel, formando guirnalda como insignia de categoría; barrotes del mismo bordado, como insignia de clase.

 

  • 2 DIRECTORES: bordado de 16 mm de ancho, con palma de carrasca y laurel, con un cable labrado para indicar su categoría y cordones como distintivo de clase.

 

  • 3 SUBDIRECTORES: bordado de 15 mm de ancho, compuesto de ramos de oliva y palma, formando guirnalda, para distinción de categoría y barrotes para la de clase.

 

  • 4 AYUDANTES: igual bordado que los subdirectores, pero sin cordones.

 

  • 5 JEFES DE PRISIÓN: una serreta de 12 mm de ancho como insignia de categoría y cordones, debajo de la serreta, de 4 mm de ancho para distinción de clase.

En la sección facultativa las insignias de clase son iguales, con la diferencia de que el fondo del bordado del cinturón de la gorra es encarnado para los médicos y azul para los maestros. La cruz morada de los capellanes, con orla de oro, plata o seda azul, según la categoría.

Como armamento los inspectores y directores usaba espadín; los subdirectores, administradores y jefes de prisión espada, y los oficiales sables. Además, levaban revólver Smith reglamentario, tolerándose el uso de pistolas automáticas de repetición de los calibres 6.35, 7.65 y 9 mm.

 

 

La real orden de 4 de octubre de 1928 se determina el siguiente uniforme para los Guardianes de   Prisiones para los actos de servicio:

Guerrera de paño gris ajustada, con abertura en la parte posterior, cuello alto, recto, dos bolsillos con pliegue central, cerrados, con cartera y dos botones de cuero, como los seis que cierran la guerrera. Las hombreras de la misma tela que la guerrera, sujetas por un botón pequeño a ambos lados del cuello. Lleva entrelazadas las iniciales «G. P.» en metal blanco. En la parte inferior de la bocamanga un pequeño galón de plata con el ángulo hacia arriba. Pantalón recto de la misma tela que la guerrera. Gorra de plato de igual tela que el pantalón, con visera de charol negro y barboquejo de la misma materia; lleva en el frente las mismas iniciales «G. P.» en metal blanco entrelazadas y una corona sobre fondo grana. Cinturón de cuero gris oscuro, que se cierra con una chapa de metal blanco con las repetidas iniciales.

Por otra real orden de 19 de septiembre de 1929 se añade un chaquetón de paño azul, de doble fila de botones y cuello vuelto, con amplitud suficiente para levantarlo.

El armamento de los Guardianes de Prisiones era una pistola automática Astra y machete modelo 1881.

Esta primera parte finaliza con lo expuesto en el Reglamento del Servicio de Prisiones aprobado por real decreto de 14 de noviembre de 1930.

El uniforme de los Funcionarios de la sección técnica era el llamado único, consistente en guerrera de solapas con cuatro carteras y botones de pasta de color caqui, pantalón recto, sin vueltas, del mismo color, y gorra sin insignias, con el emblema del Cuerpo en el frente y barboquejo dorado. Las insignias de la clase iban en las hombreras transversalmente, y los emblemas, bordados sobre la misma tela, en las solapas de la guerrera. La camisa podía ser blanca, con corbata negra, o ambas del mismo color del uniforme. El calzado era de color avellana y la prenda de abrigo una pelliza azul tina.

Se autorizó el uso de gorro para los servicios de oficinas y las guardias nocturnas y unos guardapolvos del mismo color del uniforme y con los emblemas en el cuello o solapas, los oficiales que prestaran servicios de oficinas, economato y talleres.

La pelliza lleva el cuello y bocamangas de astracán que va unido al paño por medio de una cinta de seda mate negra, separada de las bocamangas por un cordón dorado. Llevaba cuatro juegos de cordones para abrocharse, y en la parte posterior una cinta cubriendo las costuras, sin dibujos de ninguna clase. Las insignias en las hombreras.

Los Funcionarios de la sección facultativa debían usar en los actos de servicio los distintivos propios, que consistían en una gorra de paño azul, con funda blanca de piqué para verano, el emblema en el frente y as insignias de la categoría y la clase en el cinturón de la gorra, para los médicos (sobre fondo encarnado) y maestros (sobre fondo azul). Los capellanes la cruz morada. Las insignias eran las siguientes:

Jefes de administración: bordado en oro de 32 mm de ancho, figurando hojas de palma, carrasca y laurel, en forma de guirnalda como insignia de categoría; barrotes del mismo bordado, como distintivo de clase, llevando tres los de primera, dos los de segunda y uno los de tercera, colocado debajo del bordado.

Directores y administradores: bordado de 16 mm de ancho, con palma, carrasca y laurel, con un cable labrado de 5 mm indicador de la categoría, y cordones como insignia de la clase, de la misma forma que lo señalado para los jefes.

Oficiales de primera, segunda o tercera clase: bordado de 15 mm de ancho, compuesto de ramas de olivo y palma, formando guirnalda, con dos barrotes, uno o ninguno en la parte inferior, respectivamente.

Oficiales de segunda clase: bordado de 15 mm de ancho, compuesto de ramas de olivo y palma, formando guirnalda, con los dos barrotes en la parte inferior.

El armamento reglamentario estaba compuesto por espada y pistola automática.

En la próxima entrega se verán los cambios en la uniformidad con la llegada de la Segunda República y la posguerra.