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Entrevista a Juan Francisco Fernandez Rodriguez

Funcionario de Instituciones Penitenciarias desde 1.973 en que inició su carrera penitenciaria como interino del Cuerpo Auxiliar, lo que a los después pasaría a denominarse «Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias», tras superar la oposición del Cuerpo Especial, ejerció primero como Jefe de Servicios en distintos Centros Penitenciarios y posteriormente como Administrador del Centro Penitenciario de Nanclares de la Oca, en Álava y Director de los Centros Penitenciarios de Bilbao, Málaga, Carabanchel en Madrid, Jaén y Granada, su tierra.
Asimismo, en los Servicios Centrales ocupó el puesto de Inspector de Servicios en el Área de Régimen.

 

En la segunda mitad de los años noventa inició una nueva andadura como docente colaborando en la preparación de oposiciones al Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias con notable éxito y reconocimiento a nivel nacional, pudiéndose contar por cientos sus alumnos hoy en dia Funcionarios de Instituciones Penitenciarias. Debido a ello ya su vocación por la docencia, en la que todavía continua en parte activo a pesar de haberse jubilado profesionalmente, se vio obligado en su día a rechazar el ofrecimiento para ocupar diversos puestos de responsabilidad en el ámbito de la  Administración Penitenciaria.

Juan F, Fernandez Rodriguez, en base a su trayectoria profesional, tiene concedida la Medalla de Plata al Mérito Penitenciario.

 

TLGO!: La primera pregunta y, obligada ademis en cualquier caso, es el porqué se decidió por la carrera penitenciaria y no otra.

 

RESPUESTA: Mi ingreso como Funcionario de Instituciones Penitenciarias se produjo en el afio 1973 en el Centro Penitenciario de Jaén como interino del Cuerpo Auxiliar, existente en esas fechas, y precedente del actual Cuerpo de Ayudantes. Evidentemente no era por una vocación que yo arrastrara, sino porque tenia un hermano que era Funcionario del Cuerpo  Especial y me animé a intentarlo pensando que me podría interesar este trabajo.

Mi vocación era la ensefianza y para ello estudié Magisterio, que era lo que yo quería, pero no obstante seguí el consejo de mi hermano de probar un tiempo como interino a ver si me gustaba 0 no el ser Funcionario de Instituciones Penitenciarias. Además, para ello también valoré que mi trabajo como Maestro se desarrollará durante bastante tiempo en pueblos pequeños lo que no era de mi especial agrado, mientras que como Funcionario de Instituciones Penitenciarias lo podria realizar en capitales de provincia.

Así, tras probar como Funcionario y a pesar de que las condiciones de trabajo nada tenian que ver con lo que hoy son los Centros Penitenciarios, ello me gusta y me preparé para ingresar, lo que conseguí tras aprobar la correspondiente oposici6n.

 

TLGO!: Recuerda cuál fue su primer destino como Funcionario de carrera?

 

R.: Sí. Mi primer puesto de trabajo como Funcionario de carrera fue en el histérico Penal del Puerto de Santa Maria (Cadiz), Centro para internos clasificados en primer grado y considerados en esas fechas como muy peligrosos, de donde se produjo la famosa fuga de «el Lute», mítico personaje de la crónica negra de entonces y con posterioridad ensalzado por los medios de comunicaci6n escritos y audiovisuales prácticamente a la categoría de leyenda.

Después he ido ocupando diferentes puestos de trabajo, unos por concurso y otros de libre designación, de manera que nunca permanecí más de dos afos en un mismo Centro Penitenciario hasta una vez cesé en mi último puesto de trabajo como Director del Centro Penitenciario de Granada.

 

TLGO!: Dado que durante su trayectoria penitenciaria, como es obvio, vivió desde dentro la transición política en España, ¿Qué nos podría decir sobre la repercusión que tuvo ello en el ámbito de las prisiones?

 

R.: El cambio de una dictadura a una democracia conlleva una gran dificultad y por tanto ello influye también en el desarrollo de las actividades de los Centros Penitenciarios, ya que todos tengamos que cambiar de mentalidad en nuestra forma actuar, y hasta la aprobación de la Ley Orgánica General Penitenciaria transcurrió un tiempo de conflictos permanentes donde se carecía de unas pautas claras de actuación y donde además la Institución no gozaba de credibilidad y era atacada desde los diferentes Sectores, entre los que figuraban personas que posteriormente fueron importantes dirigentes de las Prisiones, como el notable jurista y profesor universitario de Derecho Penal Carlos García Valdés, primer Director General de Instituciones Penitenciarias de la democracia e impulsor de dicha Ley Orgánica General Penitenciaria, el cual después de asumir el cargo de Director General no tuvo reparo en manifestar públicamente su error en el concepto que tenía del colectivo de Funcionarios de Prisiones a los que pidió perdón y afirmé el gran respeto que le inspiré el ver dia a dia su trabajo. Más recientemente algún otro alto cargo de Instituciones Penitenciarias, que en su tiempo incluso participó en manifestaciones contra la Institución Penitenciaria,se pronunció en parecidos términos que García Valdés, entiéndase Mercedes Gallizo Llamas, la cual fue nombrada en 2004 Directora General de Instituciones Penitenciarias y posteriormente de 2008 a 2011 ostentó el cargo de Secretaria General de Instituciones Penitenciarias, y además con enorme acierto.

 

TLGO!: Sabemos que cuando se hizo cargo de la Dirección del Centro Penitenciario de Basauri (Bilbao) corría el año 1984, en el que imperaba en el País Vasco la hegemonía de la banda terrorista ETA, ¿Cómo se vivía ello desde el interior de un Centro Penitenciario?

 

R.: Se trata de una situación muy difícil y llena de anécdotas que sin duda su exposición daría para escribir un libro. A modo de ejemplo sirva el comentar que Basauri (Bilbao), Centro con unas instalaciones muy antiguas, albergaba internos muy conflictivos apoyados desde el exterior por organizaciones proetarras con participación directa y autorizada de su Personal desde dentro del mismo centro Penitenciario, enmascarados en que el objetivo era la ayuda al preso. En esas fechas la actividad terrorista de ETA estaba en su apogeo, lo que llevaba consigo que los Funcionarios de Instituciones Penitenciarias estuviéramos en su punto de mira.

En esa época recibí una llamada telefónica en mi casa en nombre de ETA, amenazando de muerte por tomar, según ellos, medidas muy duras para con los presos, dándose la circunstancia de que quien descolgó el teléfono fue mi esposa y es a quien le dieron el mensaje.

Durante el tiempo que permanecí en Bilbao recibe asiduamente acuerdos referidos a Plenos de diferentes Ayuntamientos de la provincia en donde se me declaraba persona «no grata» por el cargo que ocupaba.

No obstante, entre todos los Funcionarios que estábamos allí destinados conseguimos en un breve plazo de tiempo, no más de dos meses, que la vida en ese Centro se normalizara y que ningún colectivo de los que intervienen negativamente volviera a tener intervención alguna.

 

TLGO!: Tras Basauri (Bilbao) asumió la Dirección de otros Centros Penitenciarios, tales como Málaga, Carabanchel en Madrid, Jaén y Granada. ¿Qué nos puede decir al respecto?

 

R.: Mi llegada a Málaga, desde Bilbao, se produjo a raíz de un motín en el que fallecieron dos Policías por disparos de pistola de un interno. Este era sin duda el Centro más conflictivo de los entonces existentes, con instalaciones muy deficientes y dormitorios colectivos. Las agresiones entre internos, extorsiones, robos, motines, proliferación de mafias, etc., era la normalidad en el dia a dia. Por la ubicación del Establecimiento dentro de la ciudad, los lanzamientos de todo tipo de objetos peligrosos a los patios era otro de los problemas. No obstante los Funcionarios y yo mismo, como Director, conseguimos que en el plazo de un mes, lo que había sido ingobernable dejará de serlo.

Por su parte el Establecimiento Penitenciario de Carabanchel (Madrid), era un cúmulo de todas las deficiencias. Mas de 2.500 internos, generalmente preventivos, distribuidos en siete galerías donde en cada una de ellas prestaban servicio un máximo de 3 Funcionarios que tenían que atender a tres plantas y un patio en donde en alguno de ellos podía haber al mismo tiempo hasta 600 internos. El dia a dia, conllevaba sin duda una enorme dificultad.

En cuanto a los Centros Penitenciarios de Jaén y Granada, se
podían calificar como Centros más tranquilos.

 

TLGO!: Nos puede comentar algo sobre su etapa como preparador de oposiciones al Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias

 

R.: Coincidiendo con mi ultima etapa profesional, ya como Coordinador de Servicios, colaboré en la preparaci6n de opositores al Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias siguiendo mi vocación de Maestro. De esta época guardo un recuerdo imborrable. Han sido bastantes los alumnos con los que he compartido su alegría cuando han aprobado y también la tristeza de quienes se quedaron en el camino.

Con muchos de ellos, ya siendo Funcionarios, incluso he coincidido trabajando en el mismo Centro, lo que ha sido motivo de una inmensa alegría.

 

TLGO!: Por último, ¿Qué les diría a aquellos opositores que están preparándose para el ingreso en el Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias?

 

R.: Para los que preparan esta oposición les animo a que lo
consigan. Es evidente que los que hemos ingresado con anterioridad no partíamos con una vocación previa de la profesión, en primer lugar porque era algo que desconocemos, pero con el tiempo se toma en consideración y en muchos casos se manifiesta como la vocación que teníamos y que no sabíamos.

El trato con personas privadas de libertad a los que podemos ayudar en determinadas ocasiones es muy gratificante.